
Brasil, sin Pelé, repitió campeonato.
Un terremoto sacudió a Chile dos años antes del Mundial. Pese a los destrozos, la Federación chilena no se vino atrás y dispuso todo a tiempo. La revelación del torneo fue Checoslovaquia, que llegó hasta la final derrotando a Hungría. AL final no hubo sorpresas y los brasileños, grandes favoritos antes de comenzar el torneo, se llevaron el título son apenas oposición.
El Congreso de Lisboa de 1956 fue una sorpresa para los aficionados al fútbol. Los miembros de la FIFA designaron a Chile como escenario de la fase final de la séptima edición de la Copa del Mundo. Fue inesperada la decisión toda vez que Chile, dos años atrás, había sufrido un terrible terremoto con graves pérdidas económicas. Sin embargo, pese a las enormes corrientes contrarias a la elección chilena del torneo, sobre todo por parte de Italia, que censuró muchísimo la designación, lo cierto es que Chile, gracias a la formidable acción del presidente de su Federación de Fútbol, don Carlos Dittborn, puso en marcha el torneo haciendo un esfuerzo económico realmente gigantesco. Luego, todo fueron elogios para la infraestructura del torneo, de su organización, aún cuando el campeonato resultase, quizás, el más flojo de todos los efectuados hasta la fecha por lo que concierne al juego mostrado por las selecciones nacionales comparecientes. En abril de 1962 este presidente chileno falleció y por un mes no pudo ver desarrollarse el campeonato por el que tanto luchó.
Se eligieron cuatro sedes. Naturalmente, Santiago la capital, fue una de ellas, cuyos partidos se jugarían en el hermoso estadio nacional. Tenía capacidad para 75000 espectadores. La segunda sede electa fue Viña del Mar, bellísima población costera, cuyo coqueto estado de Sausalito fue remozado por el Ayuntamiento de la villa veraniega. Fue la sede más atractiva y en ella jugaría sus partidos España. La tercera sede fue la ciudad de Rancagua, una entidad minera, cerca de 50000 habitantes y distante unos cincuenta kilómetros de Santiago, la capital. El estadi ode Rancagua fue remodelado merced el apoyo de la compañía minera Anaconda Braden Cooper Company. Por último, la cuarta sede fue la pequeña ciudad de Arica, situada a dos mil kilómetros de la capital chilena, con sólo cien mil habitantes. Arica, ubicada al norte del país, en una región desértica, era una concesión más bien nacionalista chilena dada la proximidad de la ciudad a las fronteras de Perú y Bolivia. Era como una demostración nacional chilena teniendo en cuanta el problema fronterizo existente entre las tres naciones -Chile, Perú y Bolivia- que tenía como epicentro a Arica.
Cincuenta y siete naciones pertenecientes a la FIFA, un récord, cursaron su inscripción y catorce países asistirían a la fase final para unirse a Brasil como último campeón en Suecia y Chile como país organizador. Esta fase final se jugaría desde el 30 de mayo hasta el 17 de junio. España tendría que superar primero a Gales y luego al campeón africano, que sería Marruecos, para lograr su billete para la cita chilena.
El torneo confirmaría la superioridad de los brasileños que acabaría ganando todos los partidos excepto un empate ante los checos en la fase preliminar. Un grupo, precisamente, en el que estaba España, que no pudo pasar a los cuartos de final tras haber logrado sólo la victoria ante el otro equipo del grupo: México.
En la final repitió Brasil. Pelé estaba lesionado pero se descubrió a Amarildo, su sustituto. Fue , sin embargo, "Mané" Garrincha el amo del Mundial, aunque en la final, que no tendría que haber jugado, no luciese como en partidos anteriores. Amarildo, Zito y Vavá remontarían el gol inicial del checo Masopust y la canarinha alzaría su segundo Mundial.
Resultados:
CUARTOS DE FINAL
Chile 2 URSS 1
Yugoslavia 1 Alemania Federal 0
Brasil 3 Inglaterra 1
Checoslovaquia 1 Hungría 0
SEMIFINALES
Brasil 4 Chile 2
Checoslovaquia 3 Yugoslavia 1
3er y 4º PUESTO
Chile 1 Yugoslavia 0
FINAL
Brasil 3 (Amarildo, Zito y Vavá)
Checoslovaquia 1 (Masopust)
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